Qué hacer en el Yukon una tarde de otoño además de ver la aurora boreal.

Como quiera que las temperaturas ya están bajo cero en el Yukon (Canadá), tomar una buena taza de té caliente es una buena idea. O coger cualquier tipo de automóvil y huir por la principal carretera paralela al río Yukon rumbo a Alaska. Que allí a lo mejor… hace igual de frío. O más.

Autopista hacia Dawson City desde Whitehorse

Autopista hacia Dawson City desde Whitehorse

A quien se le ocurriría salir de la Columbia Británica rumbo a Whitehorse, capital del antiguo territorio del Yukon sabiendo que tiene una de las tasas de densidad más bajas del mundo. Pero un paisaje inolvidable gracias a lo salvaje de su territorio, antiguamente poblado por los tagish, y a sus auroras boreales. Vamos, el típico lugar propio para un turista, árido, remoto y congelado. Para el viajero extremo, más que para un turista, quiero decir. Sin embargo el Yukon representa el mejor espacio, inmenso, vacío, para sentirse más apegado al Planeta Tierra y a su misterio, ese que va desapareciendo conforme aumentan blogs parecidos a éste. Un territorio al que cada año van cada vez más alemanes en busca de su ansiada tranquilidad. De hecho es la tercera lengua más hablada del Yukon.

Meandro en el Río Yukón. ¡Meandro!

Meandro en el Río Yukón. ¡Meandro!

Y aunque lo más normal es que aparezca un oso por cualquier rincón, el viajero siempre tiene la posibilidad de escapar en canoa o kayak a través del Río Yukon o del Río Klondike, el río del que se enamorara Jack London en su búsqueda del oro. Y es que al Yukon también se le conoce como el lugar de la fiebre del oro del Klondike, de allá por 1898.  De eso queda poco. Quizá un recuerdo mientras se parte en el tren White Pass que sale desde Whitehorse rumbo a Carcross mientras sus viejas maderas se lo permitan. El resto hasta Dawson City y la frontera con Alaska el viajero lo tendrá que realizar en moto, coche, moto de nieve o a pie. Más de 700 kilómetros hacia el Norte en el que escasean los suministros y abunda la soledad.

El Yukon tiene conciencia, sentimientos. Es un solitario al que hay que dejar solo de vez en cuando y pasar por él a grandes zancadas sin hacer ruido. Por eso en 2011 se contabilizaron 23.491 habitantes para un territorio casi el doble que California.

Anuncios

One thought on “Qué hacer en el Yukon una tarde de otoño además de ver la aurora boreal.

  1. Debe de ser impresionante estar práctica (o totalmente) solo ante la enormidad del paisaje… Muy bueno el texto y las fotos 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s